Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son más comunes de lo que se piensa y, en muchos casos, no presentan síntomas evidentes al inicio. Detectarlas a tiempo con ayuda de una clínica de salud sexual es clave para tu bienestar y el de tu pareja.
Síntomas más frecuentes
Flujo o secreción inusual, ardor al orinar, llagas o verrugas genitales, comezón y dolor durante las relaciones sexuales son algunas de las señales que ameritan valoración médica.
¿Cómo se transmiten?
La mayoría se contagia por contacto sexual sin protección, aunque algunas también pueden transmitirse por contacto piel con piel, como ocurre con el virus del papiloma humano o el herpes genital.
Información importante
Importancia del diagnóstico oportuno
Muchas ETS son asintomáticas, por lo que realizarte pruebas periódicas —incluso sin síntomas— es la mejor forma de cuidar tu salud sexual y prevenir complicaciones a largo plazo.
Preguntas frecuentes
¿Todas las ETS tienen cura?
Algunas, como la clamidia o la gonorrea, se curan con tratamiento antibiótico; otras, como el VPH o el herpes, se controlan pero pueden requerir manejo a largo plazo.
¿Puedo tener una ETS sin presentar síntomas?
Sí, muchas infecciones cursan de forma asintomática, por lo que las pruebas periódicas son fundamentales.
¿El uso de condón elimina el riesgo por completo?
Reduce significativamente el riesgo, aunque algunas infecciones pueden transmitirse por contacto de piel no cubierta por el condón.
Conclusión
Si notas algún síntoma o simplemente quieres hacerte un chequeo, acude a una clínica de salud sexual para recibir diagnóstico y orientación confidencial.